Usabilidad de sitio Web, la calidad y el sendito común deciden
¿de qué estamos realmente hablando?.
Existe un gran malentendido con respecto a tener un sitio de empresa o privado en Internet. Muchas PYMES piensan que con realizar “algo” donde poner a la venta sus productos en la red se van a “forrar”, que con un par de fotos y tres palabras escritas en 5 minutos ya tenemos una “página Web” y que el medio, completamente solito, hace el resto.
¿Abrirías una tienda en la madrileña puerta del sol o en las ramblas barcelonesas y la dejarías sin ningún tipo de atención, sin decoración, sin distribuir los productos de una manera lógica y sencilla de entender o quizás esconderías todos los productos en una habitación trasera difícil de encontrar y con muy pocos o incluso ningún dependiente que ayude a los clientes, sin suficiente luz y sin hacer ningún tipo de promoción para que se sepa que allí hay una nueva tienda?
No, ¿verdad?
Lo que no termino de entender es por qué hay entonces tantos sitios Web que casi al milímetro se corresponden con los fallos y defectos de la pregunta de arriba.
En realidad todo es una cuestión de sentido común, como dice mi hermano, el menos común de todos los sentidos, la frase claro está no es de mi hermano.
Un sitio Web tiene que ser claro, sencillo de navegar, ha de ser no fácil sino facilísimo el encontrar lo que ofrecemos que es lo que los navegantes realmente buscan, productos y servicios, tiene que estar respaldado por un buen servicio y tener un contenido de calidad, que añada valor a lo que se está ofreciendo.
Datos de empresa, logos, etc. son, salvo en excepciones, secundarios, no le interesan a casi nadie y deberían mantenerse en el fondo donde cualquiera que tenga interés los pueda encontrar pero donde no distraigan del objetivo principal de la web, vender.
Si no tienes los recursos económicos y de tiempo necesarios para tu sitio Web entonces casi mejor que lo dejes para cuando los tengas o quizás solo hagas una pequeña presentación de empresa sin mayores pretensiones, de verdad, una Web inadecuada puede ser muy negativa para tu empresa.
Hoy en día es relativamente económico el realizar una Web sencilla para vender algunos productos o presentar nuestros servicios, y con unas pocas horas a la semana debería ser posible atenderla, excepto si se está vendiendo como maquinas, pero entonces seguro que se encuentra la manera de atenderla.
La mala noticia es que para tener una presencia de éxito en Internet hay que invertirle tiempo y dinero.
La buena noticia es que la rentabilidad y el ROI de esa inversión son en la mayoría de los casos muy superiores a los de las tiendas o negocios tradicionales.
Muchas empresas nacieron hace ya años con sus negocios tradicionales y poco a poco han ido introduciendo la red en sus planes. Hoy en día muchas de esas empresas facturan mucho más en la Red de lo que lo hacen en sus tiendas en la calle.
Un buen ejemplo de esto son las agencias de viajes que hoy en día se replantean sus negocios físicos y potencian con todos sus recursos sus tiendas virtuales.
La rentabilidad de los negocios virtuales está muy por encima de los tradicionales, pero requieren un trabajo bien hecho.
No vas a estar allí directamente para llevar a tu cliente de la mano así que tienes que hacer lo posible y lo imposible para que tus visitas se sientan cómodas, para que encuentren sin problemas lo que buscan, para que se encuentren seguros y para que encuentren una respuesta lo más rápidamente posible a sus preguntas.
No me canso de repetir mi consejo del libro de Steve Krug “Don’t make me think” en inglés. No, no tengo ninguna comisión no te preocupéis, de hecho acabo de escribir un email a Steve para ver si hay alguna posibilidad de ofrecerte su libro con algún descuento.
El libro es posible comprarlo desde su sitio Web:
http://www.sensible.com/buythebook.html
También es posible comprarlo directamente en Amazón pero el bueno de Steve se queda sin su comisión de venta, es vuestra decisión.
David Antón, idanas











